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Los puntos negros de la Albufera

La contaminación, la presión de las infraestructuras o el control de la caza, entre los desafíos que afectan al parque natural. La falta de aportaciones hídricas se presenta como una de las principales amenazas

dilluns 12 de març de 2018, per  AE-Agró

La candidatura de la Albufera para ser reserva de la biosfera estará ultimada antes del verano. Así lo señaló la consellera de Medio Ambiente, Elena Cebrián, esta semana en Les Corts, tal y como publicó LAS PROVINCIAS. Posteriormente, el expediente será remitido al Ministerio, que es quien se encargará de tramitar la candidatura ante la Unesco.

JUAN SANCHIS, VALENCIA/7 de marzo.

Desde 1986 la Albufera está calificada como parque natural, por lo que goza del máximo nivel de protección que se puede conseguir en la legislación autonómica. Pero no por ello el lago está exento de amenazas. La organización ecologista SEO/Birdlife en un informe del pasado mes de enero denunciaba el estado en el que se encuentra este espacio protegido por el Convenio de Ramsar y advertía de que podría entrar en la ’lista negra’ de los humedales en la que se encuentran 42 espacios similares en todo el mundo.

Una de las principales amenazas a las que se enfrenta es la falta de agua, que ahora se ha visto agravada por la grave sequía. Desde la organización ecologista Agró puntualizan que el problema en relación con el agua es tanto de calidad como de calidad. La formación conservacionista alerta de que se tiene que permitir la entrada de un caudal mínimo anual en la laguna que garantice la biodiversidad.

En este sentido, desde las entidades ecologistas se reclama a la administración, en este caso la estatal a través de la Confederación Hidrográfica del Júcar, que la Albufera cuente como un caudal propio asignado como tienen otros usuarios del agua del Júcar de forma que se garantice la llegada de una cantidad mínima todos los años. Consideran que bien se puede conseguir a través de una aportación directa o bien marcando un mínimo ecológico a través de algunos de los instrumentos de planificación hidrológica.

La situación de sequía por la que atraviesa la Comunitat, tal y como se recoge en el informe de SEO/Birdlife, ha evidenciado los problemas derivados de la falta de aportaciones hídricas.

El peligro se extiende también a la calidad de las aguas. El caudal que procede del río Júcar llega muy contaminado por los restos de los productos fertilizantes y fitosanitarios que utilizan los agricultores. El informe de SEO/Birdlife es rotundo: «Los excesivos aportes de nitratos, fosfatos y productos fitosanitarios que llegan al lago de la Albufera y la reducción de entradas de agua de calidad y en cantidad han convertido al lago en hipereutrófico (con alta carga de nutrientes y muy pobre en oxígeno)».

Este hecho ha provocado, según el informe, la desaparición de la vegetación sumergida que afecta tanto a la biodiversidad animal (es el caso de la reducción de las especies de aves presentes en el parque) como vegetal del agua y a la calidad del agua.

Un problema relacionado también con la calidad de los recursos hídricos se encuentra en la necesidad de separar la red de alcantarillado de la de aguas pluviales para evitar la contaminación de los afluentes que llegan al parque.

La representante de Agró en la junta rectora del parque natural, Lucía Moreno, advirtió también del daño ecológico que implica la práctica de la quema del arroz por parte de los agricultores. La entidad ecologista apostó por buscar soluciones alternativas a este procedimiento que pasan por la creación de un banco de paja y por la planificación de las quemas.

Infraestructuras

Otro de los grandes problemas a los que se enfrenta el parque es la presión de las infraestructuras. Desde Agró se apunta a la CV-500 que atraviesa el paraje. Recuerdan que se trata de un punto negro para la fauna por los continuos atropellos que se registran.

Ante ello, la representante de Agró defendió la necesidad de crear cauces naturales que permitan a la fauna del parque atravesar esta vía sin peligro. Además, señaló la importancia de diseñar corredores ecológicos, como bien puede ser el barranco del Pollo.

En el mismo sentido, consideró que el área de huerta de la Punta no puede desaparecer por la ampliación de la zona logística del Puerto de Valencia, ya que incrementaría la presión sobre el humedal.

El desarrollo urbanístico no es ahora uno de los principales problemas a los que se enfrenta el parque natural. Aún así desde la entidad ecologista se recordó la necesidad de actualizar los principales instrumentos normativos de protección como son el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) y el Plan Rector de Usos y Gestión (PRUG). En este sentido, apuntó que es preciso encontrar una solución para situaciones como la del antiguo hotel Sidi Saler.

Por otro lado, desde estas entidades se anima a un mayor control de la caza en los límites del parque natural. La Societat Valenciana d’Ornitologia denunció hace unos días la dejadez de funciones de la Conselleria de Medio Ambiente ante las infracciones que se cometen con el abatimiento de especies protegidas no cinegéticas.

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